En casa es la parte barata. ~12¢/kWh según mis facturas reales, ~$50 en un mes normal,
unos 4¢ por milla. Ahí ocurre el 90% de mi carga.
La carga rápida en viaje sale a ~46¢/kWh, más o menos cuatro veces lo de casa. En la
red de carga de Kia he gastado unos $316 por 688 kWh en un año de viajes. Es el «impuesto a la
comodidad» por llenar en 20 minutos junto a la autopista, y aun así es más barato que lo que
costaría la gasolina para esas mismas millas.
Júntalo todo —casa más cada viaje— y ando en unos 9¢ por milla a lo largo de más
de 11,000 millas este año. Una SUV de gasolina a 22 mpg andaría en unos 14¢. Eso son ~$570 que
me he quedado en el bolsillo en lo que va del año, y la diferencia crece cada vez que sube la
gasolina.
Los números del propio carro: ha promediado unas 3.3 millas por kWh en manejo
mixto, lo bastante eficiente como para que ni los electrones más caros del viaje duelan mucho.